contacto@factorskoda.es
/ Literatura / ‘Correr’, de Jean Echenoz (2008)

‘Correr’, de Jean Echenoz (2008)

En "Correr", el autor francés Jean Echenoz narra la vida de Emil Zátopek, el checoslovaco que hizo destacó en la historia del atletismo y, también, en la de su país.
Arantza Margolles Beran el 14 julio, 2014 - 10:05 pm en Literatura

Una enmudece cuando está frente a una vida extraordinaria y todo lo que le puedan contar acerca de ella parece escaso e insuficiente. Frente a esto, el biógrafo tiene la gran ventaja, claro está, de que no hay que echar demasiada imaginación a la hora de novelar ese tipo de vidas, gloriosas o dramáticas per se. ¿O sí? En Correr, Echenoz ha conseguido algo casi imposible: imaginar y plasmar magistralmente en el papel la vida de Emil Zátopek, y no tanto por la exactitud de los datos ni por la calidad narrativa, que también, sino porque ha sabido jugar con los ritmos y el lenguaje hasta hacer de la narración una copia casi exacta de la vida del genial atleta checo: sencilla, sobria, humilde y, a la vez, marcada por los tiempos rápidos. Una vida basada en eso: en correr.

Emil Zátopek (Kopřivnice, 1922 – Praga, 2000) nació para correr, aunque él no lo sabía y quienes le rodeaban eran incapaces de imaginar que aquel rubio patoso que odiaba el deporte acabaría por convertirse en uno de los mejores atletas checoslovacos de la historia. Ni tenía estilo ni entrenador, sus movimientos iban en contra de todas las leyes de la aerodinámica y la elegancia en la pista no era su fuerte, pero acabó por ganar seis oros olímpicos en 1948 y 1952 y batir varios récords mundiales. De no haber sido por el gobierno estalinista, obsesionado en la búsqueda de enemigos bajo las piedras y con apartar a sus mejores atletas de las ‘garras’ del capitalismo al que ya alguno que otro había saltado para nunca volver, Zátopek hubiera podido ser el atleta más recordado en la historia de su deporte a nivel mundial. No pudo ser. Ni la humildad ni la cautela política que caracterizaban a la locomotora humana conseguirían librarlo de las represalias de un sistema que comenzó a abrirse en los años 60 en una Primavera bruscamente interrumpida por los tanques soviéticos. Fue la única vez que Zátopek, que ya se había hecho viejo para correr y vivía en un apacible semi retiro, opinó en voz alta. Y vaya si lo hizo. Cuentan que, en el exilio político y laboral al que le condenaron las autoridades de la Normalización, los ciudadanos seguían aclamando por las calles a quien les había hecho vibrar en las pistas y que, en el trato cercano, no dejó nunca de ser un gran tipo.

Courir, de Jean Echenoz, desgrana la vida de Zátopek en apenas ciento cuarenta y cuatro páginas que se devoran tan rápido como rápidas eran las piernas portentosas del atleta y que dejan el mismo regusto amargo que tuvo la vida del checoslovaco. Porque no todo en una novela se cuenta usando las palabras como contenido sino también como continente, y porque saber desentrañar bien ambas artes es una muestra de excelencia literaria, el libro de Echenoz es, sin lugar a dudas, sobresaliente. Nada que desmerecer, sin lugar a dudas, a la apasionante vida de la locomotora humana.

Para saber más

Título original: Courir
Idioma original: Francés
Año: 2008 (ed. español, 2010)
Editorial: Anagrama
Páginas: 144

0 Escribir comentario
¿Te interesa? Compártelo con tus amigos en las redes sociales

Send Us A Message Here

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *